Las vacunas, la gran esperanza para superar la pandemia de la COVID-19

Desde el inicio de la pandemia, Sanofi ha centrado sus esfuerzos en contribuir y buscar soluciones para hacer frente al SARS-CoV-2. Desde la perspectiva investigadora, a través del desarrollo de dos vacunas candidatas forjadas a través de alianzas estratégicas con organismos oficiales y otras compañías, y desde la perspectiva social, ofreciendo su red y experiencia industrial a tres compañías con vacunas COVID-19 autorizadas para ayudar a satisfacer la demanda mundial. 

Dos candidatas a vacuna

Vacuna recombinante adyuvada

Vacuna recombinante adyuvada 

Desarrollada conjuntamente con GlaxoSmithKline (GSK) y con la colaboración de la Autoridad de Investigación y Desarrollo Biomédico Avanzado de Estados Unidos (BARDA). 

Esta vacuna se basa en la innovadora y probada tecnología de proteínas recombinantes, actualmente utilizada por Sanofi para la producción de una de sus vacunas para la gripe. GSK contribuye con su plataforma de adyuvante pandémico 

Esta vacuna recombinante adyuvada se encuentra en su fase 3 de desarrollo clínico, en el que participan 35.000 voluntarios de distintas partes del mundo. En paralelo, se han iniciado estudios de refuerzo para evaluar la capacidad de una dosis más baja para generar una fuerte respuesta de refuerzo, independientemente de la plataforma de vacuna inicial recibida. 
Vacuna de ARN mensajero

Vacuna de ARN mensajero

La segunda línea de trabajo se basa en la tecnología ARN mensajero (ARNm), un proyecto realizado conjuntamente con la biotecnológica TranslateBio, recientemente adquirida por Sanofi, y con la que se tiene un largo historial de colaboraciones para el desarrollo de vacunas basadas en esta novedosa y prometedora tecnología.  

Esta vacuna se encuentra actualmente en la fase 1/ 2 de su desarrollo clínico, que nos permite evaluar la seguridad, la reactogenicidad (tolerabilidad) y la inmunogenicidad (respuesta inmunitaria).  

Participan un total de 415 adultos sanos de 18 años o más y se está realizando en 13 centros de investigación.

Desarrollo de las vacunas candidatas frente a la COVID-19 

Cuando los equipos de Sanofi buscan desarrollar una nueva vacuna, como la de COVID-19, su cometido es demostrar que la vacuna candidata puede cumplir los objetivos específicos que los científicos han establecido en cuanto a respuesta inmune, eficacia y seguridad. Para ello, se comparan los resultados de los dos grupos de participantes de la población objetivo: a los que se les administra la vacuna y los que reciben placebo.  

Cómo se realizan los ensayos clínicos de Sanofi:Cómo se realizan los ensayos clínicos de Sanofi

Acuerdos de colaboración para la fabricación de vacunas COVID-19

Además del desarrollo de nuestros 2 proyectos de vacunas candidatas para el COVID-19, Sanofi ha puesto su red industrial y su conocimiento a disposición de tres fabricantes: BioNTech, Johnson & Johnson y Moderna, de manera temporal, para satisfacer la demanda mundial y facilitar el acceso de las vacunas a la población.

BioNTech

Sanofi realiza una fase de fabricación avanzada -llenado y envasado- y suministrará más de 125 millones de dosis para Europa. La producción se realiza en las instalaciones de Sanofi en Frankfurt (Alemania), desde el mes de julio con el objetivo de realizar la primera entrega de millones de dosis en agosto.


Johnson & Johnson

Sanofi realizará la formulación y llenado de la vacuna. La previsión es producir alrededor de 12 millones de dosis al mes en las instalaciones de Marcy l’Etoile (Francia) y el inicio de la producción está previsto para finales de verano de 2021 (Q3 2021).

Moderna

Se ha firmado un acuerdo para producir 200 millones de dosis -llenado y acabado, a partir de septiembre de 2021. La producción se realizará en las instalaciones del centro industrial de Ridgefield (Estados Unidos) con el fin de acelerar el suministro de la vacuna en este país.


Sanofi continúa participando activamente en las conversaciones con gobiernos y organizaciones para identificar otras áreas en las que la Compañía puede actuar y contribuir con un impacto significativo para frenar la pandemia.

El gran impacto de la COVID-19 no solo ha impulsado un esfuerzo mundial para disponer de una vacuna segura y eficaz, sino que, sobre todo, ha puesto en valor el papel de las vacunas en la seguridad sanitaria mundial. Pues se ha evidenciado que la manera más eficaz de llegar a un mundo post-pandémico es con la prevención de la población.